martes, 15 de julio de 2014

 EL ENTRETENIMIENTO Y EL APRENDIZAJE
NO SE OPONEN.
EL ENTRETENIMIENTO PUEDE SER
EL MODO MÁS EFECTIVO DE APRENDER.
(HERBERT MARCUSE)

Me reafirmo en mi decisión para este periodo estival: pleno descanso, tanto a nivel mental como físico.

Ilustro esta entrada con otras tres imágenes de la última representación teatral, una adaptación bastante fiel de Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Paso a comentarlas brevemente.

En la primera fotografía aparecen doña Pura (Marta Marruecos), la futurible suegra doña Sacramento (Leticia Nguyen) y don Rosario (José Manuel Fernández) reprendiendo a Dionisio (Adrián Polo) por haber descuidado durante unas horas la relación con su prometida Marga.
La segunda imagen, que se corresponde con la escena de la fiesta, ofrece en primer término a la cantante de ópera madame Olga (Andrea Polo) y a su pretendiente, el muchachote deportista Rodolfo (David López-Huertas), mientras este comprueba que han dado buena cuenta del contenido de la botella. Detrás de ellos, se encuentran doña Pura y una de las pizpiretas cabareteras, Carmela (Lorena Sánchez).

Y, por último, en la tercera fotografía aparece, casi de espaldas, un descubrimiento tardío para el mundo del espectáculo: José Luis Moya interpretando a Mariano, un surrealista cazador de nacionalidad alemana.  De perfil, si bien como público, igualmente aparece en la esquina inferior derecha Adrián Muñoz, uno de los mejores actores que han pasado por este grupo de teatro.

En la próxima actualización valoraré mis últimas incursiones en la lectura, el cine y las series de televisión.

¡Hasta pronto!

jueves, 3 de julio de 2014


EL SABIO USO DEL OCIO ES UN PRODUCTO
DE LA CIVILIZACIÓN Y DE LA EDUCACIÓN.
(BERTRAND ARTHUR WILLIAM RUSSELL)

Por fin, y a pesar de que constato que el tiempo ha pasado más que volando, llega el ansiado periodo vacacional. Objetivo para estos días: además de gozar de momentos con mi gente querida, mucho, mucho, mucho descanso y ser vapuleado por la lectura y el cine. Aquí queda dicho.

Os dejo también constancia, con las fotografías superiores, de la última obra que he llevado al escenario: una versión (esta vez bastante fiel) de la comedia del absurdo por excelencia de nuestra literatura: Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Por cierto, debo afirmar que ha sido, quizá, una de las obras cuyo resultado final más me ha satisfecho.

En la primera imagen aparecen Dionisio (Adrián Polo), el protagonista de la obra, junto a don Rosario (José Manuel Fernández), dueño del hotel en el que éste se aloja la noche antes de su boda, y doña Pura (Marta Marruecos), hermana del segundo y personaje creado ex profeso para esta versión.

La segunda fotografía recoge el momento en que el bailarín Buby (Antonio Rodríguez), convertido a la sazón en un cubano de armas tomar, y Dionisio contemplan a la protagonista, Paula (María García), realizar malabares con los sombreros que dan nombre a la obra.

Y la tercera y última se corresponde con la escena del caótico baile que tiene lugar en la habitación de Dionisio, en la que se encuentran, entre otros, la cabaretera Sagra (Laura Moreno), el cazador alemán Mariano (José Luis Moya) y sus inefables conejos, doña Pura en pleno acto danzarín, la cantante de ópera madame Olga (Andrea Polo) -que en la obra original era una mujer barbuda- y el muchachote deportista Rodolfo (David López-Huertas).

Sólo me resta desearos también un verano espléndido y prometeros que pronto escribiré un poquito más.

¡Ah, y de regalo, el vídeo que testimonia los días que el pasado mes de abril vivimos en Londres!


martes, 17 de junio de 2014

SOLAMENTE AQUEL QUE CONSTRUYE EL FUTURO
TIENE DERECHO A JUZGAR EL PASADO.
(FRIEDRICH NIETZSCHE)

Con un cierto retraso (asistí a lo proyección de esta película el mismo fin de semana de su estreno), comento, desde mi más que reconocida ignorancia del universo Marvel, la última película de Bryan Singer sobre los mutantes y sus fluctuantes emociones, X-Men: Días del futuro pasado.

Reconozco que las peripecias de este amplio grupo de personajes, al que he llegado, como en otros casos, a través de cómics recopilatorios de los años 60 y 70, me resultan de los más atractivas, quizá por el hecho de que es no es difícil conectar con algún que otro miembro de este variopinto equipamiento y de que, en ocasiones, mis personales mutaciones me han acercado psicológicamente a los elegidos como favoritos (qué curioso, a mí Lobezno ni fu ni fa). Pero ahí acaba toda clase de afectividad, ya que la lectura de estos tebeos, de cualquier hijo o hija de Stan Lee, al final, se me hace muy cuesta arriba y la abandono hasta mejores fechas del futuro.

Así que me voy a limitar a enumerar aquello que más me ha gustado o impactado del largometraje (que, por informaciones ajenas, sé que se aleja en varios grados del argumento del cómic en el que se inspira), no sin antes concluir que, en general, este es un filme digno de disfrutarse en la gran pantalla.

Lo mejor, sin duda, las escenas con el veloz Mercurio (Evan Peters). En concreto, la que tiene lugar en los sótanos del Pentágono, cuando deciden liberar al joven Magneto (Michael Fassbender), la considero la más espectacular de todo el largometraje y, tal vez, de toda la saga. Igualmente destaco el clímax final, el momento en que Magneto ataca la Casa Blanca (lo que les gusta a los cineastas americanos destruir este emblema del poder político; ¿para cuándo algo similar en nuestra cinematografía?) empleando como arma arrojadiza un estadio de béisbol.

Lo peor, y aquí prima quizá mi subjetividad más exacerbada, es que echo en falta que le dediquen más tiempo a los apocalípiticos acontecimientos del futuro, equilibrándolos de esta forma con los del incierto pasado. Y, lo siento muy mucho, no pude evitar que, cada vez que aparecía el personaje del científico Bolivar Trash (Peter Dinklage), mi mente me condujera hasta el Tyrion Lannister de Juego de Tronos. Qué le vamos a hacer.

¡Hasta pronto!

viernes, 23 de mayo de 2014

UNA TRAGEDIA PUEDE LLEGAR A SER
EL MAYOR DE NUESTROS BIENES
SI NOS LA TOMAMOS DE UNA MANERA
QUE NOS PERMITA CRECER.
(LOUISE HAY) 

La nueva reinvención del mítico monstruo japonés en el filme Godzilla, del director británico Gareth Edwards, puede provocar sentimientos encontrados.

Por un lado, es innegable que, aparte de las conexiones con Monstruoso (2008), dirigida por Matt Reeves o Monsters (2010), obra del mismo autor que este Godzilla, quienes hayan visto alguna de las películas originales (entre los que me incluyo, pues son referente de los cines de verano de mi infancia) disfrutarán durante el proceso de reconocer la más que cacareada afinidad con estos largometrajes. De estos referentes, destaco de forma especial la herencia en el diseño del monstruo y de los decorados urbanos, la dualidad moral que se desprende del comportamiento de la bestia (¿es bueno o malo?) y, cómo no, el actualizado transfondo de enseñanza ecológica (un punto en común con otros productos cinematográficos catastrofistas actuales). Y si me preguntáis con qué escena me quedo, me impactó la que se desarrolla en unas vías ferroviarias.

Por otro, también es cierto que hay tramos argumentales, dentro de la película, que se antojan aburridos e insufribles y que la carga del mensaje familiar (algo también compartido con otras películas contemporáneas) a mí, particularmente, me sobra.

Y termino admitiendo que el Godzilla lagartija, que en 1998 dirigió Roland Emmerich, hoy tan denostada, a mí me resultó entretenida al entender que no había que pedirle más a una película que responde a los esquemas propios de un determinado cine.

Dicho esto, ¡hasta pronto! 

jueves, 15 de mayo de 2014

LA PRIMAVERA BESABA
SUAVEMENTE LA ARBOLEDA,
Y EL VERDE NUEVO BROTABA
COMO UNA VERDE HUMAREDA.
(ANTONIO MACHADO)

Breve actualización para saludar a la primavera con los anteriores versos de Antonio Machado y estos de Pablo Neruda, recogidos bajo el título Con Quevedo, en primavera:

Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.

Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.

En la imagen una estupenda panorámica de Trafalgar Square, cedida por una de las integrantes del grupo de mi última visita a Londres.

¡Hasta pronto!

viernes, 25 de abril de 2014

NO HAY HOMBRE MÁS COMPLETO
QUE AQUEL QUE HA VIAJADO MUCHO,
QUE HA CAMBIADO VEINTE VECES
DE FORMA DE PENSAR Y DE VIVIR.
(ALPHONSE DE LAMARTINE)

No tengo remedio... Así que, para arrojar el lastre de la culpabilidad, no volveré a entonar el mea culpa por no actualizar con más frecuencia este blog. Pero, eso sí, quiero agradecer vuestra paciencia y generosidad. Un agradecimiento hoy, de manera muy especial, para Cosmin: me alegró ilimitadamente saber de ti.
En la fotografía podéis observar un detalle de la estación de King's Cross Saint Pancras. Ya sabéis que hace unas semanas estuve por Londres, desempeñando funciones de cuidador de variopinto alumnado, y hubo un día en que nos dio por concluir la jornada visitando el barrio donde se ubica este histórico y también literario lugar ("¡la estación de Harry Potter!", exclamaban ellas y ellos).

¿Que cómo me lo he pasado? Pues, con sinceridad, y a pesar de tener que frenar alguna que otra salida de tono de efervescentes personalidades, ha resultado ser uno de los viajes de estas características con los que más he disfrutado. ¿Por qué? Muy sencillo: porque se han producido situaciones inteligentemente absurdas (cuando no surrealistas) que han provocado momentos de sanadoras carcajadas. En definitiva, éste ha sido un viaje (aunque haya gente que no se lo crea) muy reparador.

Ahora únicamente queda desear que, durante este último tramo de curso, al menos se mantengan las energías recuperadas.

¡Hasta pronto, buena gente!

viernes, 28 de marzo de 2014

HAY DOS LUGARES EN EL MUNDO
EN LOS QUE UNA PERSONA PUEDE DESAPARECER
POR COMPLETO: LONDRES Y LOS MARES DEL SUR.
(HERMAN MELVILLE)

¡Más de un mes sin actualizar este blog! Miles de disculpas por mi parte, que soy un descastado que se deja arrastrar por cualquier excusa a la hora de organizar su tiempo y siempre opta por dejar esta tarea para el final.

En fin, y sintetizando, quiero comentaros que durante estos días, por mediación de una colega del trabajo, he acogido en casa a un lindo gatito al que algún ejemplar de nuestra excelsa raza humana ha maltratado a base de perdigonazos hasta el punto de que ha perdido el ojo izquierdo. El mimoso felino ha sido bautizado con el nombre de Pirata, en honor a su minusvalía, y se ha convertido en un estupendo compañero de espacio. Ahora sólo me queda desear que encuentre un buen hogar que lo adopte de forma definitiva. En la próxima actualización prometo ofrecer una fotografía del corsario.

Y la otra noticia (y de ahí la imagen superior) es que en una semana vuelvo a pasar unos días en Londres, esta vez como acompañante de un pequeño grupo de pulianeras y pulianeros egregios. Prometo igualmente revelar algunas anécdotas de tan (¿y por qué no?) deseado viaje. Como avance de con qué tipo de gente me voy a mover, aquí os regalo un micro-cortometraje, titulado "Las pasiones de Enrique Alberto Walter Javier", que me han entregado como trabajo trimestral de la asignatura Proyecto Integrado: Taller de Cine. La diversión está asegurada.

¡Hasta pronto!