miércoles, 15 de abril de 2015


LA VIDA ES LO QUE HACEMOS DE ELLA.
LOS VIAJES SON LOS VIAJEROS.
LO QUE VEMOS NO ES LO QUE VEMOS,
SINO LO QUE SOMOS.
(FERNANDO PESSOA)

Aquí os dejo cinco imágenes más del reciente periplo romano. Qué goce más intenso.





¡Hasta pronto!


jueves, 9 de abril de 2015

VIAJAR PERMITE HUIR DE LA RUTINA DIARIA,
DEL MIEDO AL FUTURO.
(GRAHAM GREENE)

A través de esta serie de instantáneas, dejo constancia de nuestra (mi) última visita a la ciudad de Roma.

 



Nota final en forma de pregunta sin malicia: Estoy visionando con suprema delectación de la primera temporada de True Detective. Su estética, su trama de crímenes, sus personajes... (salvando las lógicas diferencias), ¿no parecen los que han inspirado a la premiada película española La isla mínima?

lunes, 23 de marzo de 2015

ROMA LOCUTA, CAUSA FINITA.
 (San Agustín de Hipona)

O lo que es lo mismo: "Roma dictó sentencia, proceso acabado".

Pues eso... que allí que vuelvo.

Ya os contaré.
 
¡Hasta pronto!

jueves, 22 de enero de 2015

LA PRIMAVERA DEL ESPÍRITU FLORECE EN INVIERNO.
(ANTONIO PORCHIA)

Qué frío, por Tutatis.
Pero no puedo quejarme. Desde diciembre, se están produciendo reencuentros con viejas o no tan viejas amistades con relativa periodicidad, lo que se agradece muchísimo. Que no decaiga la fiesta.

Por lo demás, aquí dejos este poema de Vicente Huidobro: "Invierno para beberlo".


Cae
Nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar
Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas
Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente
Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo.


¡Hasta pronto!

viernes, 9 de enero de 2015

EL PROGRESO CONSISTE EN NAVEGAR SIEMPRE
EN CONTRA DE LA CORRIENTE, QUE ES LA RUTINA.
(CLEMENTE RICCI)

¡Feliz 2015!
Aquí hállome de nuevo, después de unos estupendos días en los que ha primado el reencuentro, físico o virtual, con mucha gente que se había encaminado en otras direcciones. El destino ha querido que volvamos a coincidir y esto me ha llenado de alegría.

Comienzo el recién estrenado año con un breve comentario acerca de dos películas, cada una de ellas muy distinta tanto en su génesis como en sus posteriores gestación y resultado.

El primer largometraje es el cacareado final de la trilogía de El hobbit, también conocido por La batalla de los cinco ejércitos. ¿Qué decir que no dijera cuando comenté las dos partes anteriores? Bien, me centraré en este filme y, si bien es cierto que las condiciones de su visionado no fueron las más idóneas al encontrarme rodeado de un sexto ejército (el del alumnado al que acompañaba en la sala), he de decir que, frente a un planteamiento y un desenlace que me parecieron aceptables, el nudo de la película se me antojó tedioso y nefasto. No obstante, en todos los tramos del filme son evidentes muchas patochadas que provocan la carcajada desmedida y cargan contra el espíritu épico del filme. Valgan como ejemplos de esta irrisión el tratamiento general del personaje de Legolas (con una especial mención al momento en que salta de piedra en piedra cuando el puente se rompe) o el hecho de que Bilbo Bolsón sea capaz de matar a los orcos con una simple piedra. Y, así, hasta la saciedad, sin olvidarnos del eterno metraje con el que suele enervarnos el realizador.

La otra película, dirigida por Theodore Melfi, es St. Vincent, alejada de toda la parafernalia de los efectos especiales y centrada en el trabajo de los actores. Siguiendo la estela de los buenos sentimientos del cine de Frank Capra, el filme se esfuerza por reivindicar el reconocimiento de la santidad en la sociedad contemporánea y, para ello, nos muestra el día a día de un arquetípico antihéroe interpretado por Bill Murray, el cual parece recoger un cierto tipo de personaje que recuerda a muchos de los últimos caracteres interpretados por Jack Nicholson. Con todo, yo me quedo con el papel secundario de Naomi Watts, una embarazadísima prostituta del Este, que huele a premio desde lejos. En fin, un largometraje con mensaje (valga el pareado) que se deja ver con comodidad.

¡Hasta pronto!  

martes, 16 de diciembre de 2014

EL RECUERDO, COMO UNA VELA,
BRILLA MÁS EN NAVIDAD.
(CHARLES DICKENS)

Aprovecho para desearos muchas carcajadas para estas fechas venideras y para todo el año que nos espera por delante, ese 2015 agazapado detrás de la esquina.
¡Hasta pronto!

jueves, 4 de diciembre de 2014

 EL BIEN PUEDE RESISTIR DERROTAS; EL MAL, NO.
(RABINDRANATH TAGORE) 

Seguimos en el mundo de las series televisivas.

La tercera temporada de Érase una vez, esa relectura de los cuentos de toda la vida, parece demostrar el agotamiento de la idea. Los guionistas hilan con poca finura (y originalidad) y creo que aburre en demasía el discurso de los buenos sentimientos y de lo que significa la familia, condenada a entenderse a pesar de su desestructuración. Además, muchos de sus personajes me resultan odiosos, llevándose la palma el patético niño Henry Mills (Jared S. Gilmore) y su insoportable bisabuelo Peter Pan, interpretado por un hierático Robbie Kay.

Más entretenida me ha resultado la primera temporada de Agentes de SHIELD, a pesar de lo previsible de su argumento. Y nada más que reseñar en este producto, fiel a las convenciones del género.

Por último, he de admitir que, con tan sólo dos episodios visionados de la primera temporada de Los Originales, me declaro fan incondicional del híbrido sociópata vampirilicántropo Niklaus Mikaelson (Joseph Morgan). Con él, completo mi triunvirato de nosferatus, junto al abuelo Drácula y el decadente Lestat. Espero que a los guionistas de la serie no les dé por el juego de la redención, una constante en este género de historias. Además, otro acierto de la serie es ambientar los vaivenes sobrenaturales en la ciudad de Nueva Orleans, dejando atrás los ya casi insufribles triángulos amorosos adolescentes de Crónicas vampíricas.

¡Hasta pronto!