jueves, 16 de agosto de 2012

EN LAS GRANDES CRISIS,
EL CORAZÓN SE ROMPE O SE CURTE.
(HONORÉ DE BALZAC)
 
Con otra imagen de Anfitrión, en la que Mercurio, Hera y Apolo debaten sobre el porvenir de ciertos humanos, observados de cerca por la anaranjada Sibila, me mantengo en mis trece. Extraigo de un artículo de opinión de Arturo Pérez-Reverte algunos párrafos. En dicho artículo (Políticos opositando: ahí los quiero ver) se argumenta acerca de cierta tesis que yo llevo defendiendo desde hace tiempo, incluso mucho antes de que nos aplastaran las circunstancias actuales. Y como este periodista lo expresa más certeramente que mi persona, ahí va. Atención.

En España deben hacerse oposiciones para médico de la Seguridad Social, arquitecto municipal, inspector de Hacienda, abogado del Estado, fiscal, juez, o cualquier puesto público. Hasta un profesor de instituto o catedrático de universidad deben hacerlas. Quien pretenda currar en los sectores de la sociedad dedicados a la función pública, debe enfrentarse a unas oposiciones que a veces son de una dureza terrible, en situaciones de extrema competencia y con años de estudio, preparándose. Y sin embargo, el aspecto más decisivo en nuestras vidas, la actividad política que determina el presente y condiciona el futuro, puede caer en manos de cualquiera. A veces, quizás, de individuos excepcionalmente preparados; pero también, y eso ya resulta menos excepcional, de cualquier analfabestia incompetente, varón o hembra, incapaz de articular sujeto, verbo y predicado, cuyo único mérito, o aval, es compartir ideología o intereses -a menudo una y otros van íntimamente relacionados- con un partido político concreto.
 
Si tenemos la constancia experimental de que no todos valemos para todo, ni siquiera cuando se trata de gente preparada y con estudios, calculen, entonces, el control de calidad, las Iteúves posteriores y la psicotecnia que pasaría buena parte de las decenas de miles de políticos españoles en activo o en pasivo, algunos de los cuales -conozco a un concejal de cultura en esa situación exacta- no tienen ni acabado el bachillerato. Consideren los que habrían llegado ahí, donde están, medran y trincan, de exigírseles estudios, preparación, controles éticos y formación adecuada.
 
Cualquiera que aspirase a figurar en una lista elegible por los ciudadanos, tendría que hacer antes unas oposiciones en las que se le examinase de cultura general como trámite previo. Y luego, según las especializaciones a las que aspirase -ministro de Trabajo, presidente de Gobierno y tonterías así-, de economía, derecho, política internacional, historia de España y ética, por ejemplo; aunque temo que aprobar ética muchos lo tendrían peliagudo. Y por supuesto, idiomas: inglés, un poco de francés, alemán. A no pocos de ahora -muchos impresentables de ambos sexos lo demuestran en cuanto abren la boca en el Parlamento- ni siquiera se les exige hablar bien el castellano.

Me he extendido algo más de la cuenta pero merece la pena.

Hasta pronto.

miércoles, 8 de agosto de 2012


EL VERANO ES COMO LA BELLEZA,
DEMASIADO EFÍMERO.
(FRANCIS BACON)

Mensaje para quienes preguntáis cómo estoy (especialmente para el egregio Erasmus): me hallo bien, en fase plenamente estival, con los pensamientos plenamente dispersos, moviéndome un poquitín de acá para allá, procurando asentar el punto de partida (o de reenganche) a partir del cada vez más cercano septiembre.

Las fotografías con las que ilustro la entrada pertenecen, como las de todo este verano, a la obra Anfitrión, concretamente al acto V.
 
Y para que os deleitéis con un magnífica reflexión, rescato del corpus poético de Blas de Otero el soneto Ímpetu, incluido en la obra Ángel fieramente humano (1950). Masticadlo muy despacio, saboreando cada palabra.


Mas no todo ha de ser ruina y vacío.
No todo desescombro ni deshielo.
Encima de este hombro llevo el cielo,
y encima de este otro, un ancho río

de entusiasmo. Y, en medio, el cuerpo mío,
árbol de luz gritando desde el suelo.
Y, entre raíz mortal, fronda de anhelo,
mi corazón en pie, rayo sombrío.

Sólo el ansia me vence. Pero avanzo
sin dudar, sobre abismos infinitos,
con la mano tendida: si no alcanzo

con la mano, ¡ya alcanzaré con gritos!
y sigo, siempre, en pie, y así, me lanzo
al mar, desde una fronda de apetitos.

Hasta pronto, perráncanas y perráncanos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

NO PODEMOS RESOLVER PROBLEMAS PENSANDO
DE LA MISMA MANERA QUE CUANDO LOS CREAMOS.
(ALBERT EINSTEIN)
 
Aunque el cambio de aires me está viniendo que ni pintado para mejorar mi achacosa salud, continúo hirviendo (y no precisamente por la acción solar, que quien me conoce sabe que desdeño).
Y, como me considero incapaz de hilvanar coherentemente algún que otro pensamiento, hoy dejo constancia de unos versos del noble caballero Gómez Manrique, autor del siglo XV, extraídos de su Exclamaçión e querella de la gobernaçión. He decidido respetar las grafías originales de la edición consultada (de la editorial Castalia), ya que no impiden ni dificultan la comprensión del mensaje:

En un pueblo donde moro
al nezio facen alcalde;
hierro preçian más que oro,
la plata danla de balde […].
Queman los nuevos olivos,
guardan los espinos tuertos;
los mejores valen menos:
¡mirad qué gobernaçión,
ser gobernados los buenos
por los que tales no son! […]
Al tema quiero tornar
de la çibdad que nombré,
cuyo duró prosperar
cuanto bien regida fue,
pero después que reinaron
cobdiçias particulares,
sus grandezas se tornaron
en despoblados solares.
Todos los sabios dixeron
que las cosas mal regidas
cuanto más alto subieron
mayores dieron caídas.

En la imagen, otro instante del Anfitrión: Zeus (con la apariencia de Anfitrión) entrega a Alcmena, esposa del general, una copa de oro (blanco) como prueba de su amor incondicional (y para que lo deje marchar a sus menesteres).

Hasta pronto. 

martes, 24 de julio de 2012

LOS QUE SE QUEJAN DE LA FORMA COMO BOTA LA PELOTA,
SON AQUELLOS QUE NO LA SABEN GOLPEAR.
(JOSÉ INGENIEROS)

Como la mente se muestra esquiva, continúo plagiando fragmentos reveladores de la biografía novelada de Marco Tulio Cicerón, La columna de hierro, de Taylor Caldwell. Y es que, casi siempre, y como leí ayer noche, "no hay nada nuevo bajo el sol". Advierto que estas palabras recogidas no son respuestas, sino reflexiones temporales y paliativas.
Así, la autora pone en boca del (entre otros valores) famoso abogado: "Un burócrata es el más despreciable de los hombres, aunque es necesario, al igual que los buitres son necesarios; pero uno no puede admirar a los buitres, a los que de modo extraño tanto se parecen los burócratas. No me he encontrado con un burócrata que no sea mezquino, aburrido, casi necio, taimado o estúpido, opresor o ladrón, que se pavonee con la poca autoridad de que goza, al igual que un niño disfrutaría poseyendo un perro travieso. ¿Quién podría confiar en semejantes criaturas? Son como el excremento de las naciones complejas."
Quien tenga ojos para leer...
En la fotografía os dejo otro momento del Anfitrión, en concreto de un acto inventado para la ocasión y con personajes que no aparecen en la obra original: de pie, Apolo (Ángel Molina) y Venus (Victoria Huertas); sentadas, Diana (Miriam Ríos), Hera (María Linares) y Atenea (Laura Moreno).
¡Hasta pronto! 
 

martes, 17 de julio de 2012


NORMALMENTE CUANDO LAS PERSONAS ESTÁN TRISTES,
NO HACEN NADA. SE LIMITAN A LLORAR.
PERO CUANDO SU TRISTEZA SE CONVIERTE EN INDIGNACIÓN,
SON CAPACES DE HACER CAMBIAR LAS COSAS.
(MALCOLM X)

Ando con la cabeza calentita y no precisamente por las altas temperaturas propias del verano. Y, como no quiero despotricar incoherentemente contra la desfachatez y la altanería de los que nos gobiernan, aquí me limito a transcribir lo que, oh casualidad, he encontrado en uno de los libros que estoy leyendo, La columna de hierro, de Taylor Caldwell, una biografía novelada de Marco Tulio Cicerón. Estas líneas expresan su valoración acerca del tirano Pisístrato:

"Un tirano se presentaba como el amigo del pueblo y de la democracia, pero en el fondo del corazón despreciaba a ambos. Aparecía ante la muchedumbre con sus cicatrices de guerra y pedía que fueran restablecidas las leyes. El populacho, emocionado, le asignó una fuerte guardia para su custodia y la protección del Estado. Y entonces el tirano se apresuró a esclavizar al pueblo y a entronizar su propio esplendor y poder. Prometió hacer el bien a la mayoría y acabó por someter a todos a su implacable y loca ambición y a sumir a su país en la más abyecta miseria".

Que cada cual ejercite su mente a partir de las analogías pertinentes. O, como se dice en la misma novela: "Meramente se limita a volver a contar la historia y deja que el lector saque sus propias conclusiones".

Algunos dicen que estamos condenados a repetir los errores de nuestro pasado...

En la fotografía, otro de los momentos del Anfitrión, de Plauto: los esclavos Sosias, Medusa y Gorgona se enfrentan a los improperios del dios Mercurio.

¡Hasta pronto!

lunes, 9 de julio de 2012

EN JULIO, BEBER Y SUDAR,
Y EL FRESCO EN BALDE BUSCAR.
(REFRANERO POPULAR)

Muy estimados y silentes perráncanas y perráncanos:

Ya llevamos (o llevo egoístamente) una semana de descansito rico, dedicado a mis aficiones preferidas (y confesables): pasear, leer y visionar películas.

La mente, completamente fuera de servicio.

Y a la espera de que se cumpla la máxima de que la mejor noticia es que no haya noticia.

Como prometí en la última entrada, aquí os dejo una imagen (durante todo el verano os proporcionaré más) de la última obra que he llevado a escena con la muchachada pulianera: una versión libérrima (¡cómo me gusta este adjetivo superlativo!) del Anfitrión, de Plauto. En ella, podéis admirar cómo Atenea y las tres Musas escuchan atentamente las explicaciones de Mercurio acerca del libidinoso comportamiento de Zeus.

¡Hasta pronto y que continúe el feliz verano! 

martes, 3 de julio de 2012

CUANDO NO SE ENCUENTRA DESCANSO EN UNO MISMO,
ES INÚTIL BUSCARLO EN OTRA PARTE.
(FRANÇOIS DE LA ROCHEFOUCAULD)

¡Por fin vacaciones!

Todo concluido (por ahora).

Llega el momento de recargar pilas y relajarse al igual que muestra la imagen superior (Descanso a mediodía, de Millet).

Muchísimo papeleo antes de poner punto y aparte. Una vez más, ¡la burocracia triunfadora!

La obra de teatro Anfitrión (¡ay, si Plauto levantase el cráneo!) nos quedó muy bien cuajadita. Prometo alguna imagen para la próxima entrada.

El cortometraje The Pulianing Dead resultó masacrado por culpa de deficiencias en el sonido. Pero ¡ya nos resarciremos!

Por ahora, el verano lo paso en Granada. Hay que estar localizable por lo que pueda pasar en el mundo laboral.

Un abrazo y ¡feliz ocio para todos, perráncanas y perráncanos!

Pronto, más palabras.