martes, 15 de marzo de 2011


ANTE LA POESÍA,
TANTO DA TEMBLAR
COMO COMPRENDER.
(FEDERICO FERNÁNDEZ)

¡Cuánto tiempo ha transcurrido! Y es que, cuando se acumulan los dislates de la existencia...

Aquí os ofrezco otro poema de Antonia.

Aprieta fuerte,
fuerte.
¡Más fuerte!
Que los amores
con furia braman.
Las pasiones
tocan a rebato
y circula la sangre
en inflamada lava.

Aprieta fuerte,
fuerte.
¡Más fuerte!
Que nos arrastre
la húmeda corriente.
Que del instinto
la efusión descarne
y, en enroscado duelo,
el aliento
de tu boca y de mi boca
se agite.

Aprieta fuerte,
fuerte.
¡Más fuerte!
Conduce
por la sabida senda
que lleva a lo prohibido.
Ahonda con desenfreno,
con impulsos,
entre gemidos,
en la vertical presente
que ruge con latidos.

Aprieta fuerte,
fuerte.
¡Más fuerte!
Hasta que
tus ojos
y
mis ojos
se miren sorprendidos.

Y, para concluir, un poema de autoría propia. Valoradlo tan sólo como un juego verbal.

Reduje el polvo en espirales
de crónicas olvidadas
y hallé en el silencio
de tu mirada
inmaculados residuos,
sin esperanza.

¡Cuántas ensoñaciones
pletóricas
de promesas tácitas!

Hollé mi nombre
y lo escupí
sobre la lápida
infinita, desorientada,
derruida por mudos embates.

¡Cuántos augurios
vacíos
de mutilaciones atávicas!

¡Cuántos eclipses
remotos
de ínfimas galaxias!

Hasta pronto.

martes, 1 de marzo de 2011

TODOS NACEMOS LOCOS.
ALGUNOS CONTINÚAN ASÍ SIEMPRE.
(SAMUEL BECKETT)

Bien. Lo reconozco: hablar a estas alturas de Cisne negro puede antojarse sibilina trapacería. Pero puedo aseguraros que vi este largometraje, dirigido por Darren Aronofsky, el pasado miércoles (testigos, haberlos haylos) y que lo que voy a expresar en estas líneas son las mismas palabras que empleé nada más abandonar la sala. Además, para menor equívoco, no esperéis que mi valoración sea positiva dado que, salvo la interpretación de la ya oscarizada Natalie Portman (previsible, pues los académicos demuestran debilidad por los personajes que se enfrentan a alguna tara), el conjunto del filme me pareció hiperbólico y melifluo. Resumo en varias pinceladas esta película sobre la sublime locura:

1. Hartazgo de cámara ¿subjetiva? en permanente movimiento.
2. Textura neblinosa de la imagen (¿reflejo del cacao mental de la bailarina?).
3. Detalles morbosos y cárnicos que, quizá en manos (como el resto del filme) de David Cronenberg, resultaran acertados.
4. Relación materno-filial en la más correcta herencia de las experiencias vividas por Norman Bates o por Carrie (sólo dos ejemplos para no aburrir).
5. Desconcierto genérico: ¿es un drama? ¿es una película de terror? ¿es un filme erótico?... La duda se resuelve cuando el público, en algunas escenas que debieran producir otro tipo de reacciones, se carcajea a mandíbula batiente. ¿¡Es una comedia!?
6. El mensaje subyacente de que todo acto artístico (en este caso, el mundo del ballet) nace, se desarrolla y fenece gracias a las más desenfrenadas pulsiones humanas.
7. Y profusión de escenas subidas de tono (y de todos los colores) para corroborar el punto anterior y para incidir en la esquizofrenia de la protagonista.

Creo que no me he dejado nada. De todas formas, si es así, pido disculpas, que la neurona anda un pelín tocada debido a una incipiente congestión nasal.

¡Hasta pronto!

lunes, 14 de febrero de 2011


CADA INSTANTE DE LA VIDA
ES UN PASO HACIA LA MUERTE.
(PIERRE CORNEILLE)

Indudablemente (y no es la primera ocasión en que lo afirmo) Clint Eastwood sabe crear cine. Y con su último largometraje, Más allá de la vida, vuelve a recordárnoslo ofreciéndonos una cinta de elevada pureza y de milimétrico desarrollo argumental. Pero, si comparamos este trabajo con otros, es indudable que la sensación que nos asalte es la de que le falta emotividad.

Después de un espectacular arranque (la secuencia impactante del tsunami), el filme deriva en el planteamiento de tres historias que tienen lugar en tres ciudades distintas (San Francisco, Londres y París: por cierto, ¿a qué se deberá la belleza de los escenarios de los planos europeos y la húmeda frialdad del escenario norteamericano?). Y, así, y con el previsible razonamiento, por parte del espectador, de cuándo los tres personajes principales coincidirán transcurre el metraje de la película hasta el poco sorprendente desenlace.

Este hecho de algo más que conocido no resulta novedoso en Eastwood (ya me ocurrió al ver Million dollar baby, Gran Torino o Invictus, por ejemplo). Y me agradó, por supuesto, que el realizador supiera contarme una historia sin engaños ni golpes de efecto. No obstante, insisto en que, con esta última muestra de su genio, no me he emocionado a pesar de que el tema lo propiciaba. Todo lo que me obliga a cuestionarme si el realizador se habrá propuesto ofrecer este clima distante y helado. Entonces, no podré objetarle nada.

domingo, 6 de febrero de 2011


LA HISTORIA CUENTA LO QUE SUCEDIÓ;
LA POESÍA, LO QUE DEBÍA SUCEDER.
(ARISTÓTELES)

Después de una intensa semana de trabajo y pocos momentos para el ocio, dedico unos minutos a la actualización de este blog-miscelánea.

Y vuelvo a compartir con vosotros un poema de Antonia. Según me explica su autora, hace más de veinte años que lo escribió.

Mira, ahí está.
Es la mar
que, como cada día,
me aguarda,
cara al viento,
con las primeras
luces del alba.

¡Mira!
¡Qué hermosa!
¡Y qué eterna!

Es la mar,
mi amante,
que, con su bruma,
me envuelve
y me prende
en el deleite
del transcurrir
de su oleaje.

¡Sí!
Es la mar,
mi amante,
que, hasta la arena,
voluptuosa se acerca
para besarme.

¡Mira!
¡Qué hermosa!
¡Y qué eterna!

¡Mira
su verde
mirada inmensa!
¡Mira
sus brillos
multicolores!
¡Mira
cómo se sorprenden
sus mejillas!
¡Mira! ¡Mira! ¡Mira!
¡Qué hermosa!
¡Y qué eterna!

Mira
con qué derroche
de alegría
saltan las gotas
de espuma
que la van
vistiendo de pedrería.

¡Mira...!
¡Qué hermosa!
¡Y qué eterna!

Es la mar,
mi amante,
mi soberana.

Y mira
su lujuriosa entrega
cuando clavo
mis ojos en ella.

Es la mar,
mi amante.

sábado, 29 de enero de 2011



CUANDO HABLES,
PROCURA QUE TUS PALABRAS
SEAN MEJORES QUE EL SILENCIO.
(PROVERBIO INDIO)

Ferviente seguidor de las tragedias sobre monarcas ingleses que antaño escribió el magistral William Shakespeare, me acomodo en la butaca del cine para disfrutar de la que ha resultado revelarse como una excelente película por muchos motivos: El discurso del rey.

Excelente la dirección de Tom Hooper, sin estridencias pero aportando algunos planos innovadores para este tipo de producciones, unos planos que absorben a los personajes y que los convierten en elementos del discurso cinematográfico.

Excelente por el elenco actoral. Todo el mundo alaba la interpretación de Colin Firth poniéndose en la piel del regio tartamudo -y no lo pongo en duda-, pero también merece reconocimiento la labor de Geoffrey Rush (en el rol del por muchos cortesanos indeseable logopeda), o el trabajo de Helena Bonham Carter colocándose en el lugar de la esposa del rey. Y sumemos a Guy Pearce, a Derek Jacobi y un largo etcétera de impagables secundarios.

Excelente por la sabia combinación del drama íntimo (que supone la superación personal y el enfrentamiento a los fantasmas de una familia reprimida que se cree distinta de las demás familias) y el humor (que provoca la ridiculez del ser humano encarándose con sus miedos mientras emplea las armas propias de un actor: gesticulación, musicalidad, improvisación, emotividad...).

Excelente incluso por los guiños a los personajes que aún hoy siguen vivos y por ciertas (supongo) concesiones en el argumento (por ejemplo, todo lo que rodea a la abdicación del rey Eduardo) que expliquen la interpretación de los acontecimientos.

Y no desvelo más. A ver si os pica la curiosidad y os acercáis a disfrutar de este filme con envoltorio histórico que va mucho más allá del relato de unos hechos y nos acerca a la conclusión de que, por suerte y por desgracia, todos somos dolorosamente humanos.

Qué remate más machadiano...
Añadido del siguiente lunes: Hoy, a las 6:30 horas de la mañana, mientras desayuno y veo el noticiario en televisión, me entero de la noticia de que el filme ha sido galardonado como mejor película y Colin Firth como mejor actor por el Sindicato de Actores de aquellas tierras. Si es que se olía...

sábado, 22 de enero de 2011


LA PINTURA ES UNA POESÍA VISIBLE.
(LEONARDO DA VINCI)

Estimados/as perráncanos/as:

Aprovecho la actualización de hoy para difundir, a modo de muestra, la obra de una poetisa para todos vosotros/as desconocida. Es una mujer entregada al arte de sugerir con las palabras (entre otras contribuciones a las Musas), y que, por cómo son los tiempos en que vivimos, sólo encuentra obstáculos en su anhelo de que sus escritos encuentren mínimamente su hogar en un libro al que muchos/as puedan acceder.

Con esto pretendo animarte, Antonia, a que continúes. Sigo defendiendo que sabes expresar, que sabes transmitir, que saber sugerir... La poesía aún cuenta con muchos campos de batalla abiertos y sus soldados podremos morir pero jamás, jamás rendirnos.

Me permito transcribir el último poema que me has remitido.

Todo lo consume el tiempo.
Pero heme aquí, después de un año,
sin saber qué hacer,
ni cómo olvidarte
cuando mi boca espera todavía la tuya,
cuando tus labios
no guardan memoria de los míos.
Le di eternidad
al aroma de tu piel,
a los gestos que interrogan,
a las miradas que hallan,
a tu celeste belleza fieramente perfecta
y a la medida de nadie.
Un instante de mí
se detuvo entre
la extraña inercia
de tus brazos.
Un instante de mí
se detuvo entre
la extraña inercia
que, verso por verso,
te da presencia
y aún me traspasa.

domingo, 16 de enero de 2011


LAS LÁGRIMAS SON LA SANGRE DEL ALMA.
(SAN AGUSTÍN)

Vuelta a lo cotidiano finalizadas (y más que rematadas) estas fechas de supuestas alegrías y buenas intenciones.

Y, entre otras cuestiones en mi caso, útiles para poner el punto y final a la redacción de la que va a ser la obra de teatro que representemos este año (Drácula 2011: The Musical). De ahí la imagen de la tétrica, a la par que divertida, obra de Van Gogh que sirve para ilustrar esta entrada (y que en su momento también aparecerá durante la escenificación).

Todos los detalles parecen encontrarse en su correspondiente lugar, si bien es sabido que de aquí al día en que cobre vida (o muerte dado el tema) se producirán bastantes cambios (siempre para bien, por supuesto).

Y, ¿qué os puedo decir?... Al concluirla, experimenté la sensación de que había surgido, con esta adaptación, un algo que pintaba muy pero que muy bien.

¿Un avance? Os doy una pista musical: las canciones son, en su mayoría, un homenaje al pop internacional y nacional de los años 80 (de hecho, la idea surgió de la intención de jugar de alguna manera con el icónico tema Thriller, de Michael Jackson). No obstante, no se ha olvidado algún que otro guiño armónico a canciones más recientes en el tiempo que contribuían al desarrollo de la trama.

En cualquier caso, la compañía inicia mañana los ensayos. Hay mucha ilusión en juego. Y mucho trabajo por delante.

Más detalles (y propaganda)... ¡En esta misma página!

Postdata: Por cierto, con mis energúmenos de 1º y 2º de ESO de Animación a la Lectura, he inaugurado un nuevo blog: www.bibliobulyana.blogspot.com. Si podéis, le echáis un ojo.

Gracias por todo, perráncanas y perráncanos.