martes, 19 de enero de 2010


EL POETA NO CUMPLE SU PALABRA
SI NO CAMBIA LOS NOMBRES DE LAS COSAS.
(NICANOR PARRA)

Otra actualización caracterizada por tenues pinceladas.

Ayer, por fin, la lluvia y el frío dieron una tregua. La ciudad refulgía acariciada por una suave temperatura y la luz inundaba los recovecos. Di un paseo por la zona de Triunfo y todo se me antojaba un escenario pletórico de sensorialidad. Una maravilla.

Ya está en marcha la nueva versión de El sueño de una noche de verano. El próximo lunes comienzan los ensayos. Por ahora, la nota común es la ilusión generalizada ante el proyecto.

Volver a empezar desde cero supone enfrentarse con algunas dificultades que daba por olvidadas en el pasado, pero ahora es otra la naturaleza de este teatro de la vida y aceptar el reto no me amilana. Y, cómo no, en el recuerdo toda aquella gente con que ya di cuerpo a la obra años atrás.

Me siento bastante decepcionado con el libro que cité en la anterior entradilla, Drácula, el no muerto. ¿El motivo? En su afán por ser novedosos, los autores se permiten el lujo de redimir al vampiro por antonomasia y convertirlo en un dechado de virtudes y bondades. Ridículo (al menos, en mi opinión).

Y, si sabéis de mi pasión por los musicales, me hallo ansioso contando los pocos días que restan para el estreno de Nine. Verdaderamente.

Por último, y a pesar de disponer de un ánimo más sosegado, me mantengo en el propósito de enviar a algún ser a freír espárragos (por ser fiel a la finura). ¿Por qué existe gente que disfruta malmetiendo y emponzoñando?

Hasta pronto, perráncanas y perráncanos.

viernes, 15 de enero de 2010


SI MI VOZ MURIERA EN TIERRA,
LLEVADLA AL NIVEL DEL MAR
Y DEJADLA EN LA RIBERA.
(RAFAEL ALBERTI)

Hoy, nuevamente, una breve actualización.

Escuetas pinceladas.

Granada es, sin duda, mi ciudad. No obstante, ya ando un poco harto de tanta y tanta lluvia.

También me resulta insufrible el tráfico. No soporto el transporte público.

El año comienza con visitas al dentista. Temo el momento en que me presenten el presupuesto.

Sí, amigo Andrés, sí conozco esos foros que ponen a parir Avatar. Intenté ser un poquito original y no utilizar las referencias a Pocahontas, los Pitufos o los Transformers. Eran tan obvias como el argumento de la película.

Estoy leyendo Drácula, el no muerto, de Drace Stoker (sobrino biznieto del gran Bram) y de Ian Holt (un erudito en la materia vampírica). Nada nuevo bajo el sol: estiramiento de chicle. Por lo menos, su lectura es ágil.

Recomiendo el visionado de la serie Carnival (las dos temporadas). Aquí sí que se encuentra, a partir de los consabidos refritos, algún planteamiento que se antoja novedoso -aunque en verdad no lo sea-.

Y tengo ganas de enviar a más de uno y de una a la porra (por ser fino). Me receto un par de días de contención verbal y, si veo que empeoro, acabaré por expresarme libremente.

Hasta pronto, perráncanas y perráncanos.

lunes, 11 de enero de 2010


ES VIEJO EL ÁRBOL.
Y SU HUMILDAD OSCURA SONRÍE A LAS ESTRELLAS.
(PEDRO GARFIAS)

Una vez concienciado del ejercicio pendiente, sobre todo por el hecho de tener que aguantar una película de larguísima duración, di los pasos pertinentes para ver Avatar, el enésimo filme de James Cameron. Dichos pasos vinieron acompañados de una alegre nevada que presagiaba los bienes que proclama el refrán.

Pero voy al grano y, avanzando que la película me gustó bastante (sin llegar a los límites de la histeria o la absoluta adoración), sintetizo los elementos de ésta que más me llamaron la atención.

EL TEMA:
Un pandemónium ecologista y antimilitarista aderezado con mal disimuladas referencias a la Historia de la ¿humanidad? (todas esas civilizaciones que se creen superiores y cuya dominación sobre la supuesta civilización inferior, de la que algo necesita, supone la aniquilación total y, muy en concreto, la hegemonía del hombre blanco sobre el piel roja -en este caso piel azul-).

LOS EFECTOS ESPECIALES:
Espectaculares, magníficos, necesarios. Algunos de los artefactos militares creados para la ocasión me evocaban momentos de Aliens: El regreso, Robocop o La chaqueta metálica, sólo por poner tres ejemplos.

LAS GAFAS DE 3D
: Me marean. Piqué una vez. No lo volveré a hacer.

LOS PERSONAJES
: Arquetípicos. Los buenos son muy buenos y los malos son muy malos. Indescriptibles las escenas en que aparece el coronel de los marines (el más mala sombra de toda la función), al que el espectador acaba odiando desde el primer minuto (¿qué decir de su impasibilidad, taza de café en mano, mientras bombardea la aldea arbórea de los nativos de Pandora?). Y, cómo no, toda mi simpatía por la Tribu de los Lagartijos (permitidme esta licencia).

LA CITA
: "Te veo" (una sencilla oración que pasará a los anales del cine junto con otras famosas expresiones por el estilo; todo un hallazgo).

EL DISEÑO DEL PAISAJE:
¡Lo descubrí! Ojo a la decoración de los restaurantes chinos, sobre todo a los cuadros que cuelgan de sus paredes: colores, brillos, juegos de iluminación... O cómo inspirarse en una tienda de todo a 1 euro.

EL DISEÑO DE LA FAUNA
: En mi mente, y salvando las distancias, el recuerdo de la trilogía de Parque Jurásico (eso sí, con un toque-insecto que me provocaba cierto repelús).

EL RESUMEN:
James Cameron nos conciencia con un amplísimo despliegue de medios (y de dólares, que indudablemente se recuperarán y multiplicarán) acerca de la necesidad de conectar con la Naturaleza y de retornar a la comunión universal. Significativo que la película se inicie y concluya con un primer plano de los ojos del protagonista (humano o avatar) que se abren a un nuevo nacimiento. Para que todo esto no se reduzca a un ñoño discurso panfletario, adereza la función con dosis de acción espectacular que subraye el triunfo del Bien sobre el Mal.

Y esto es todo por hoy, perráncanas y perráncanos. Hasta pronto prontito.

martes, 5 de enero de 2010


LEEMOS MAL EL MUNDO,
Y DESPUÉS DECIMOS QUE NOS ENGAÑA.
(RABINDRAMATH TAGORE)

La primera entrada de 2010, después de saludaros, ya comienza con promesas: la primera, y aceptando el reto de Andrés, la de ver Avatar (en cuanto me conciencie) y opinar sobre ella; la segunda, la de cambiar la encuesta en el momento en que se me ocurra algo que cuestionar.

E inicio el presente año con dos recomendaciones sobre posibles lecturas. Ninguna de estas dos novelas pasará a la historia de la Literatura, pero considero que, dentro del panorama actual de la narrativa consumista, resultan dos ejercicios curiosos, entretenidos y fruto de un cierto trabajo previo (ya sea lingüístico, ya sea de estudio).

El último Dickens, de Matthew Pearl, se convierte en un homenaje no sólo a este autor decimonónico y al tipo de literatura folletinesca que predominó en su época, sino que también es un canto a la honestidad y a la búsqueda de la verdad, aunque para ello se recurra a las triquiñuelas propias de despistar al lector que requiere el juego detectivesco. Una obra supuestamente inacabada, el mundo de las editoriales, el último viaje de Dickens a Estados Unidos, asesinatos en distintas ciudades, el tráfico de opio, muchos personajes que parecen lo que no son y no son lo que parecen... Y un héroe, Osgood, en el pleno sentido de la palabra. Realidad y ficción sabiamente mezcladas...

Roma eterna, de Robert Silverberg, parte de un interrogante, en mi caso, muy atractivo: ¿y si el Imperio Romano nunca hubiese caído? A partir de este supuesto, el autor construye una ucronía dividida en varios episodios en los que el lector asiste a la evolución de la historia desde el prisma de la hegemonía (en ocasiones cuestionada) de los césares. Muy recomendable para los amantes, como yo, de este periodo, la novela se lee con rapidez y con sumo placer.

Hasta pronto, perráncanas y perránacanos.

jueves, 31 de diciembre de 2009


YO NO SOY YO.
SOY ÉSTE
QUE VA A MI LADO SIN YO VERLO;
QUE, A VECES, VOY A VER,
Y QUE, A VECES, OLVIDO.
EL QUE CALLA, SERENO, CUANDO HABLO,
EL QUE PERDONA, DULCE, CUANDO ODIO,
EL QUE PASEA POR DONDE NO ESTOY,
EL QUE QUEDARÁ EN PIE CUANDO YO MUERA.
(JUAN RAMÓN JIMÉNEZ)

Aprovecho la circunstancia de la fecha para regalaros este poema íntegro del autor andaluz. Lo considero toda una declaración de principios. Y, cómo no, que viváis, perráncanas y perráncanos, un 2010 en plenitud.

Como ya expuse en este blog, vi en su día el tráiler de Bienvenidos a Zombieland. El espectáculo que se promocionaba me apetecía muchísimo, así es que esperaba con ansia su estreno. Pues bien, ya he tenido la oportunidad de ver el filme y he de admitir que, aunque no me ha defraudado del todo, esperaba más.

Bienvenidos a Zombieland, dirigida por Ruben Fleischer, es una comedia gamberra que pretende reírse del cine de zombies, ya de por sí tan serio él. El arranque de la película es, verdaderamente, excepcional, con unos títulos de crédito inciales sobreimpresos en escenas a cámara lenta que recogen el ataque de los no-muertos en los (genial denominación) Estados Unidos de Zombieland. El joven actor protagonista, Jesse Eisenberg, con su perenne cara de pasmo y sus normas de supervivencia, se me antonja todo un hallazgo, y resulta hilarante la relación que establece con el personaje que interpreta Woody Harrelson. Ambos se convierten en una especie de don Quijote y Sancho que deambulan por los más diversos lugares enfrentándose con molinos-zombies.

Destaco, sobre todo, la escena que se desarrolla en Hollywood, cuando los vivos se refugian en la mansión de Bill Murray (que hace de sí mismo). Carcajada sonora cuando Woody Harrelson muestra su admiración por este cómico (llega a decir incluso que "me gusta hasta en sus papeles serios") y ataque de friquismo cuando estos cazazombies deciden ver la película Los cazafantasmas y bailar la pegadiza canción que, a la sazón, interpretaba Ray Parker Junior. Todo un guiño al cine ochentero. ¡Aplausos!

Pero, lo mismo que el tramo final se desarrolla en un parque de atracciones, el filme acaba por convertirse en una montaña rusa con continuos altibajos. A pesar de su breve metraje, hay momentos en que los sentimientos afloran (tenía que aparecer una Dulcinea encarnada por Emma Stone) y se muestra el sempiterno mensaje familiar (esos lazos que provoca el caos), y esto creo que ahoga el ritmo del argumento.

No obstante, recomiendo su visionado. Pasaréis un buen rato.

Hasta el próximo año, gentecilla y gentuza.

sábado, 26 de diciembre de 2009


LO MENOS FRECUENTE EN ESTE MUNDO ES VIVIR.
LA MAYORÍA DE LA GENTE EXISTE, ESO ES TODO.
(OSCAR WILDE)

Primeros días navideños superados, si no con nota sí con orgullo.

Creía haber recuperado algún átomo de espíritu navideño, pero compruebo que no es así y me reafirmo en mi postura contraria a esta falsedad capitalista que disfrazamos con buenas intenciones.

Las multitudes consumistas continúan enervándome y huyo despavorido al cobijo de mi hogar linarense.

Sólo se salva el hecho de que, con la excusa festiva, se recupera el contacto con seres perráncanos que andaban perdidos en las dimensiones del espacio y del tiempo.

Con todo, os reitero mis deseos de plenitud para 2010. Lo cortés no quita lo valiente.

Hasta pronto.

lunes, 21 de diciembre de 2009


NADA HAY SOLITARIO EN LA TIERRA.
CREEMOS EL HOMBRE NUEVO CANTANDO.
(RAFAEL ALBERTI)

Con el dedo del ordeno y mando que puede admirarse el la Plaza de la Defensa de París, conjuro al Fatum para desearos unas felicísimas fiestas. En estos días todos los mensajes son muy similares, pero no está de más sumarse al propósito de anhelar para toda la buena gente, sobre todo para las perráncanas y perráncanos de pro, el más alto grado de pletórica alegría. Muchas y sanas carcajadas para todas y todos.

Por lo demás, objetivos casi cumplidos. A destacar el hecho de que este sábado pasado la PerrancAna Mayor del Reino acudió a Granada para asistir al concierto que Joaquín Sabina ofrecía en el Palacio de Congresos. Disfruté mucho con su compañía, sobre todo siendo testigo de su catarsis sabinera, exaltación jubilosa -cuando no lacrimosa- de la mitomanía que la embarga con este personaje-actor-poeta. Y, aunque le prometí una ácida crítica en esta página, como estoy que ni me conozco a mí mismo, le regalo a mi canallesca progresilla un silencioso comentario. De todas formas, ya le expresé lo que pensaba de aquella ceremonia litúrgica. Besos para ti, perráncAna, fidelísima sabinista.

Reitero mis mandatos de felicidad para ustedes.

Que el mazapán os acompañe.